martes, 17 de junio de 2008

¿Qué características debe tener un profesor para ser un buen profesor?

Desde antaño hemos escuchado criticas sobre el como son ciertos profesores en la sala de clase e incluso han inspirado a ciertos grupos para componer canciones sobre el tema, e inmediatamente se nos viene a la cabeza el clásico de Pink Floyd, Another Brick in the Wall (Otro Ladrillo en la Pared) en el cual expresan “No necesitamos que controlen nuestros pensamientos, ni sarcasmo oscuro en el salón de clases, profesores dejen a los niños en paz”, desde este pensamiento podemos extrapolar la idea que para muchos alumnos es una verdadera pesadilla ir a clases debido a que temen que los profesores los dejen en ridículo delante de sus pares, al no saber contestar de forma correcta lo que el profesor le esta preguntando con la típica frase del profesor irónico e hiriente “como no va a saber eso, estando en este curso”, sin lugar a duda esto no lo debe hacer ningún profesor, por el contrario, un buen profesor es aquel que en la sala de clase produce un clima de confianza y respeto mutuo, la confianza se da cuando el profesor se preocupa de lo que le sucede al alumno, intentando ayudarle dentro de lo que se pueda, y por su parte el respeto se gana en primera forma con el dominio de la materia que el profesor imparta y esto va de la mano con darle a entender a los jóvenes que estamos para guiarlos en su proceso de aprendizaje.
El buen profesor “Organiza lo que va a explicar” (Fifty-six laws of good teaching, Journal of Chemical Education, May 1990), es imprescindible que cada clase sea preparada de la mejor manera posible, debido a que de esta manera los alumnos podrán ver que estamos motivados y mas aún interesados en lo que le queremos enseñar, si los alumnos ven esto en nosotros, en ellos afloraran estas mismas actitudes.
“Relaciona las clases con los acontecimientos y ejemplos que proporciona la actualidad” ((Fifty-six laws of good teaching, Journal of Chemical Education, May 1990), los profesores de ciencia y nosotros como futuros profesores de ciencia tenemos una gran ventaja sobre el resto de las pedagogías debido a que la ciencias es un tema de moda en los últimos años, se habla a diario en noticieros y cada fin de semana dan reportajes en la televisión referentes ha este tema, con esto cada semana podemos pedir a nuestros alumnos que vean uno de estos programas y los analicemos en la siguiente clase con lo cual estamos invitándolos a investigar y al investigar hacemos ciencia.
Un tema muy sensible para la relación profesor alumno son las evaluaciones “Nunca preguntes en un examen lo que no les pediste que aprendieran durante las clases”, al ser un tema sensible siempre van a surgir suspicacias con la típica frase del alumnado “usted no dijo que iba a entrar eso”, por lo tanto debemos dejar muy claro lo que vamos a evaluar y no preguntar nada que no hubiésemos enseñado.
En consecuencia el buen profesor es aquel que puede motivar a sus alumnos a aprender y no solo se preocupa de pasar la materia, el buen profesor es que se preocupa de lo que le pasa al alumno no él que lo ve como un receptor de información, el buen profesor es el que corrige a sus alumnos para su bien no él que lo reta porque siente que lo molesta en su clase, el buen profesor es aquel que estudio pedagogía por vocación y no por estudiar algo.



sábado, 7 de junio de 2008

¿Qué acciones concretas realizarías para verificar tú buen desempeño como educador?

Hoy en día, en nuestro país existe una herramienta a la que todos los docentes y futuros docentes tienen acceso, esta herramienta es la Evaluación Docente. “La evaluación del desempeño profesional se realizará tomando en consideración los dominios, criterios e instrumentos establecidos por el Ministerio de Educación, a través del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP). Además, existirán Comisiones Comunales de Evaluación Docente con la responsabilidad de aplicar localmente el sistema de evaluación. (LEY-19961, Fecha de Publicación: 14.08.2004, Fecha de promulgación: 09.08.2004), como podemos ver esta evaluación intenta verificar la forma en que los docentes están realizando su trabajo, debemos ser lo suficientemente sinceros para reconocer que el ministerio nos entrega las herramientas necesarias para desempeñar de buena manera nuestro trabajo. Por lo tanto lo primero que debemos hacer para saber si estamos realizando bien nuestro trabajo es aceptar esta evaluación como una herramienta para medir nuestro desempeño en el  trabajo. Esta ley también señala que “Los profesionales de la educación que resulten evaluados con desempeño insatisfactorio, deberán someterse a nueva evaluación al año siguiente conforme a los planes de superación profesional que determine el reglamento. Si en la segunda evaluación el resultado es nuevamente insatisfactorio, el docente dejará la responsabilidad de curso para trabajar durante el año en su plan de superación profesional, debiendo el empleador asumir el gasto que representa el reemplazo del docente en el aula. Dicho docente será sometido al año siguiente a una tercera evaluación. Si el desempeño en un nivel insatisfactorio se mantuviera en la tercera evaluación anual consecutiva, el profesional de la educación dejará de pertenecer a la dotación docente.” Este punto es demasiado importante debido a que a al salir mal evaluados hay un seguimiento del desempeño docente con lo cual se intenta mejorar los puntos en que el docente este fallando, todo en merced de un progreso de los docentes y por ende lograr una educación de calidad en nuestro país.
La evaluación del desempeño docente es “una actividad de análisis, compromiso y formación del profesorado, que valora y enjuicia la concepción, práctica, proyección y desarrollo de la actividad y de la profesionalización docente” (Valdés, 2000), sin lugar a duda esta evaluación busca mejorar la educación, a través del mejoramiento de los docentes de nuestro país.
También no deja de ser importante la autocrítica docente, aunque en muchos casos puede ser subjetiva, los docentes y nosotros futuros docentes debemos cada cierto tiempo preguntarnos ¿nuestros alumnos nos entienden? ¿Nuestros alumnos están aprendiendo?, si nuestros alumnos son capaces de aplicar lo que les estamos enseñando podemos decir que estamos haciendo bien nuestro trabajo, aplicar es distinto a repetir un concepto como loro, ya que al aplicar podemos saber que el alumno esta entiendo la materia para ponerla en práctica.
Para concluir les dejo una frase para pensar “Muchos pueden llegar a profesores, pero muy pocos a buenos profesores”